Cuando muere una persona, lo primero es que personal médico o paramédico constate el fallecimiento. Luego, los pasos a seguir son:

  • Obtener el certificado médico de defunción, entregado por un médico. El documento se solicita independientemente del lugar de la muerte (casa, hospital, etc.).
  • Inscribir la defunción en una oficina del Servicio de Registro Civil e Identificación (SRCeI). Después puede solicitar el certificado, que sirve para todos los trámites relacionados con pensiones y regularizaciones.
  • Comprar un ataúd en una funeraria.
  • Comprar una sepultura. Cuando los familiares de un difunto no pueden pagar una, generalmente se pide una entrevista con el asistente social de la municipalidad donde vivía el fallecido, para que evalúe y pueda decretar la gratuidad de una sepultura.
  • Cobrar la asignación por causa de muerte (cuota mortuoria). Para ello necesita:
    • Dos certificados de defunción del fallecido.
    • Factura original de la funeraria a nombre de la persona o institución que haya realizado los gastos funerarios del fallecido.
    • Última liquidación de sueldo o pensión del fallecido.
  • Para los afiliados o pensionados de una AFP, esta cuota se financia con el saldo de la cuenta individual. El monto del beneficio es de 15 Unidades de Fomento (UF) o hasta el monto del saldo de la cuenta, si este fuere menor.

Cuando una persona muere, la cuota mortuoria se paga a quien haya realizado los gastos funerarios. Si se contrata una funeraria, es ella la que cobra, cubriendo parte de los servicios funerarios o su totalidad.

En caso de contar con el servicio, las funerarias se encargan de inscribir la defunción en el SRCeI, proveer de un ataúd y cobrar la cuota mortuoria.

Los beneficiaros de la Pensión Básica Solidaria de Vejez e Invalidez (PBSV) carentes de recursos también tienen derecho a cuota mortuoria. En caso de pensionados o imponentes del Instituto de Previsión Social (IPS), ésta se reajusta en julio de cada año.

En caso de muerte presunta (si no ha tenido noticias de una persona y teme su fallecimiento) puede solicitar este trámite cumpliendo una serie de requisitos.

¿Dónde retirar un cuerpo?

  • En la morgue del recinto, si la muerte ocurrió en un centro hospitalario.
  • En la morgue del Servicio Médico Legal (SML) más cercano, si murió por causa violenta (accidente, homicidio, suicidio, envenenamiento u otra causa no natural).

¿Cuál es el plazo máximo para sepultar a una persona?

El Código Sanitario indica que el plazo máximo para enterrar a una persona es de 48 horas después de la muerte, pudiendo ampliarse o reducirse en casos excepcionales.

¿Quiénes pueden solicitar el retiro de un cuerpo?

Quienes deben retirar un cuerpo desde el Servicio Médico Legal son: el cónyuge de la víctima, los familiares directos o un asistente social. Transcurridos tres días hábiles también pueden hacerlo la pareja o conviviente, amigos, conocidos, entre otros.

¿Quiénes están autorizados para trasladar difuntos?

Los funcionarios de los cementerios. Las casas funerarias pueden hacerlo, siempre y cuando cuenten con la autorización del Servicio Nacional de Salud. (Revise el reglamento de cementerios).

Trámites para trasladar un fallecido:

  • De ciudad:

Se debe obtener un permiso de la autoridad sanitaria y de la SEREMI de salud del área en que la persona falleció. Para realizar este trámite el ataúd debe estar sellado.

  • De país:
    • Hacia el extranjero: el ataúd debe ser colocado en un compartimento separado, dentro del vehículo de transporte, y debe ser sellado por la autoridad sanitaria.
    • Desde el extranjero: sólo podrá ingresar si previamente se acredita ante la autoridad sanitaria, por medio de documentos extendidos por las autoridades sanitarias del punto de origen, debidamente visados por el cónsul de Chile, que el transporte no representa un peligro para la salud pública.

Qué hacer si la persona que falleció:

Donación de órganos de personas fallecidas:

Según la Ley N°19.451 sobre trasplante y donación de órganos, toda persona mayor de 18 años es considerada automáticamente donante de sus órganos una vez fallecida, excepto que haya manifestado en vida su negativa a ser donante, en alguna de las formas que establece la ley.

Sin embargo, si el médico tiene dudas sobre la voluntad de un fallecido sobre ser donante, deberá consultar al cónyuge o a su conviviente; si éste no está presente al momento de tomar la decisión, deberá consultarse a los parientes u otras personas en el orden que establece la ley. Si los testimonios son contradictorios o si no es posible ubicarlos en un plazo razonable, la persona será considerada donante.

En caso de fallecimiento de menores de edad, la autorización para donar sus órganos deberá ser otorgada por los padres o por su representante legal, dejando constancia de ello en un acta ante el director del establecimiento donde deba realizarse la extracción o ante quien éste designe como ministro de fe.

La condición de donante puede ser renunciada en cualquier momento, antes de la extracción de los órganos. Para ello, es suficiente manifestarlo ante el director del establecimiento asistencial en que estuviere internado, ante quien éste designe o ante alguno de los médicos que están atendiendo.

Obtenga más información.

Fuente: Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.


Defunción de un familiar o persona cercana

http://www.chileatiende.cl/fichas/ver/11676

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